Hace más de 100 años, según los avances tecnológicos de la época, la comunidad científica ha desarrollado medidas que limitan la transmisión interhumana de infecciones. Entre ellas se encuentra el equipo de protección personal (EPP), el cual se usa para crear una barrera que limite el riesgo de contagio entre el personal de salud y los pacientes.

En el manual Prevención y control de infecciones asociadas a la atención de la salud. Recomendaciones Básicas (2017), publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se define al equipo de protección personal como “un conjunto de diversos artículos que pueden usarse solos o en forma combinada; que tiene por objeto conformar una barrera […], con el fin de evitar la transmisión de agentes infecciosos durante la atención”. Cuando es utilizado como un conjunto de elementos, el EPP se conforma por:

  • Bata
  • Protector de ojos
  • Careta facial
  • Mascarilla
  • Guantes
  • Delantal

Hemos hablado con anterioridad del equipo de protección personal hospitalario y sus componentes de manera general. En esta edición dedicaremos especial atención al uso adecuado de guantes en hospitales, los tipos de guantes sanitarios y los beneficios que reporta el uso individual de este elemento en la prevención de las Infecciones Asociadas a la Atención de la Salud (IAAS).

¿Por qué es imprescindible el uso de guantes en hospitales?

Siendo el elemento de protección personal más utilizado, como ya hemos mencionado, los guantes son parte del equipo de protección personal y su función es establecer una barrera física que proteja las manos de agentes infecciosos. Por ello, a fin de romper la cadena de transmisión, deben emplearse al realizar tareas donde el contacto con material biológico sea altamente probable, aun cuando el paciente parece saludable.

Junto con la higiene de manos, los guantes, son una de las medidas más importantes de seguridad sanitaria. Sin embargo, conocer el protocolo para el correcto uso de guantes en hospitales no es garantía al momento de la ejecución, así lo demostró un estudio realizado en Alemania durante 2018.

El estudio fue realizado en el Hospital Universitario de Leipzig, analizando una muestra de 788 profesionales, entre médicos y personal de enfermería. Mediante el estudio se demostró que únicamente el 18.6% practicó una correcta desinfección antes de colocarse los guantes y solo el 27.5% se cambió los guantes en situaciones que lo exigían. Las cifras son alarmantes, pues el personal médico se asume protegido sin comprender los riesgos y sin conocer el protocolo, facilitando la contaminación cruzada dentro del hospital.

Los médicos y personal de enfermería deben recordar que, de acuerdo con la OMS, los guantes son una berrera muy efectiva, pero no ofrece una protección confiable. El nivel de protección dependerá de cuatro aspectos:

  • Penetración. Resistencia del guante a sufrir roturas o imperfecciones que permitan la contaminación de la piel.
  • Tiempo de penetración. Los guantes son resistentes y protegen bien durante un periodo de 10 a 30 minutos, según el tipo. Un uso prolongado, del mismo par, puede contribuir a la contaminación cruzada en hospitales.
  • Permeabilidad. Capacidad del guante para proteger frente a la exposición a sustancias contaminantes que se desplazan, por un proceso molecular, por el material hasta llegar a la piel.
  • Degradación. Capacidad del guante para mantener sus características físicas al contacto con químicos.

Queda claro que los guantes son, principalmente, una segunda barrera que acompaña al lavado de manos y no es infalible. Sabiendo las características que determinan la fiabilidad de un guante sanitario, veamos que opciones suele ofrecer el mercado de los insumos médicos.

Tipos de guantes sanitarios

Hasta ahora, hemos mencionado a los guantes como una segunda barrera para evitar la contaminación cruzada en hospitales. Ahora bien, aunado a los cuatro aspectos de confiabilidad ya mencionados, existen otros factores que influyen en la selección de guantes a utilizar en un centro de salud. De manera general, y de acuerdo con el procedimiento a realizar, los guantes pueden ser estériles o no estériles. En ambos casos, podemos nombrar dos clasificaciones para los tipos de guantes sanitarios.

Por su composición

Los guantes en general están hechos de materiales poliméricos, plástico o goma. En esta categoría podemos encontrar al menos tres tipos:

Material Observaciones
Natural Látex Garantizan efectividad, confort, sensibilidad al tacto y buen ajuste. Además, su costo suele ser el más adecuado
Sintético PVC, nitrilo, vinilo, elastireno, tactilón o poliisopropeno Alternativa en caso de presentar alergia al látex. También suelen utilizarse en caso de requerirse una mayor resistencia y protección frente a microorganismos o agentes químicos.
Tricapa Natural y sintético Se conforma de tres capas, una exterior de látex, una intermedia e interna de materiales sintéticos. Evitando las reacciones alérgicas y conservando la efectividad de los guantes naturales.

Según sus indicaciones.

Esta clasificación contempla las características de los guantes, de acuerdo con la tarea en que han de utilizarse, e igualmente se dividen en tres tipos:

Características
Quirúrgicos Mantener la asepsia al romper barreras naturales de piel o mucosa. Son de látex. Se usan en procedimientos que requieren alta sensibilidad en las manos, como paso de catéter, cirugía y anestesia.
Exámen o exploración Pueden ser estériles o no estériles. Se utilizan para actividades cortas y con posibilidad de exposición de fluidos corporales, como drenajes, canalizaciones, curaciones, manejo de quemaduras, limpieza de heces, vómito u orina.
Protección frente a agentes químicos y citotóxicas. Suelen ser de materiales sintéticos, como el nitrilo o neopreno. Se busca que provean protección e impermeabilidad Usados para el manejo de medicamentos o químicos, como, por ejemplo, en sesiones de quimioterapia.

Ahora sabemos que la fiabilidad de los guantes también está ligada al material del guante y a factores externos, como lo son las tareas a realizar. Veamos cómo un buen protocolo en el uso de guantes sanitarios puede reducir y prevenir los niveles de las IAAS.

El uso de guantes en hospitales y su relación con las IAAS

Durante la estancia hospitalaria, un paciente puede contraer una IAAS, antes conocidas como infecciones nosocomiales, si los síntomas se presentan al menos 48 horas después de la admisión y no hay evidencia de incubación previa al ingreso (Unahalekhaka, 2011). Las IAAS son un indicador preocupante para el Sector Salud. Estas no solo elevan los indicadores de mortalidad, sino que también disminuyen la capacidad de atención hospitalaria, pues los centros de salud deben destinar recursos a combatir las infecciones.

El sistema de salud es una gran contradicción, su principal objetivo es sanar al paciente, pero las instituciones hospitalarias representan un foco de infección para múltiples enfermedades. Lamentablemente, la concentración de microorganismos, la debilidad inmunológica de los pacientes, un momento de descuido o el afán por hacer todas las cosas bien; pueden llevar a una mala praxis que genere IAAS.

Buscando evitar estas situaciones, es necesario que el personal médico sea consciente del daño que puede ocasionar una mala práctica al colocar y retirar el equipo de protección personal. En el caso particular del uso de guantes en hospitales, es necesario que el personal médico y de enfermería este familiarizado con los protocolos para colocar y retirar los guantes, a fin de prevenir una contaminación cruzada.
Siendo conscientes de la necesidad por ejecutar un correcto protocolo, te dejamos algunos recordatorios importantes sobre la correcta colocación y retirado de guantes.

 

  • Es indispensable efectuar el lavado de manos con agua y jabón o solución a base de alcohol antes de ponerse los guantes. Esto con la finalidad de evitar contaminar la caja de guantes y el par a utilizar.
  • Los guantes deben colocarse justo antes de atender al paciente. Manipular cualquier elemento, antes de examinar al paciente, podría contaminar el guante.
  • No debe atenderse a más de un paciente con el mismo par de guantes.

Los guantes deben cambiarse pasados los 30 minutos de uso o en caso de presentar fisuras.
Deben retirarse los guantes al terminar la atención del paciente. Inmediatamente después es necesario desinfectar las manos, por una posible contaminación durante el procedimiento o al retirarse los guantes.
Los guantes son desechables, aunque se hayan intentado desinfectar, no deben volver a usarse.
Los guantes se disponen en el recipiente de residuos peligrosos, porque han entrado en contacto con material biológico contaminante.

El uso de guantes en hospitales es muy efectivo en la prevención de infecciones, cuando se acompañan del lavado de manos. Por eso es necesario conocer los tipos de guantes sanitarios que existen, así como los protocolos que aseguren un uso adecuado de los mismos.
Sabemos que seleccionar los guantes y otros elementos del EPP, junto con la capacitación para su uso, son temas que pueden tomar mucho tiempo. En INSUMEDY te tenemos respaldado, somos el principal proveedor de insumos médicos en el Sureste. Te ofrecemos la mejor selección de guantes, así como los elementos que necesites para mantener completo tu EPP. Invierte tu tiempo y esfuerzo en capacitarte, nosotros nos encargamos de proveerte los insumos necesarios.

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